Asanas de yoga para equilibrar el chakra del corazón
El chakra del corazón, conocido en sánscrito como Anahata, es el cuarto de los siete principales centros energéticos del cuerpo. Ubicado en el centro del pecho, Anahata representa el amor incondicional, la compasión, el perdón, la empatía y la conexión con los demás. Cuando este chakra está en equilibrio, sentimos una profunda armonía interior, cultivamos relaciones saludables y tenemos una capacidad natural de dar y recibir amor.
Características del chakra del corazón
Ubicación: Centro del pecho (zona del esternón)
Elemento: Aire
Color: Verde (y a veces rosa en sus aspectos más sutiles)
Mantra: Yam
Funciones: Amor propio y hacia otros, empatía, perdón, conexión con la vida
El estrés emocional, las heridas del pasado o la autoexigencia excesiva pueden bloquear este centro energético, lo cual se manifiesta como falta de confianza, aislamiento, resentimiento o dolor físico en la zona torácica.
Síntomas de desequilibrio del Anahata chakra
Falta de amor propio
Dificultad para confiar o perdonar
Miedo a las relaciones íntimas
Dolor en el pecho, hombros o espalda alta
Sensación de vacío emocional
El yoga, a través de posturas específicas, respiración consciente y meditación, puede ayudarnos a desbloquear y armonizar el chakra del corazón. Aquí te compartimos una selección de asanas de yoga que trabajan directamente sobre el pecho, los hombros y la columna vertebral, para facilitar la apertura del corazón y el flujo libre de energía amorosa y compasiva.
Bhujangasana (Postura de la cobra)
Esta postura extiende la columna vertebral y abre el pecho con suavidad.
Beneficios:
Estimula el corazón y los pulmones
Libera la tensión del pecho y los hombros
Aumenta la energía y la autoestima
Cómo hacerla:
Recuéstate boca abajo con las manos al lado del pecho.
Al inhalar, empuja suavemente con las manos y eleva el torso, manteniendo los codos pegados al cuerpo.
Abre el pecho y lleva los hombros hacia atrás. Mantén de 5 a 10 respiraciones.
Ustrasana (Postura del camello)
Una poderosa apertura del corazón que estira profundamente la parte frontal del cuerpo.
Beneficios:
Abre el corazón y estimula el chakra Anahata
Mejora la postura y la respiración
Libera emociones estancadas
Cómo hacerla:
Arrodíllate con las piernas separadas al ancho de las caderas.
Lleva las manos hacia los talones mientras empujas la pelvis hacia adelante.
Abre el pecho y deja caer la cabeza hacia atrás si es cómodo. Respira profundo.
Anahatasana (Postura del corazón derretido)
También llamada postura del cachorro extendido, combina la apertura del pecho con una sensación de entrega.
Beneficios:
Alarga la columna y abre los hombros
Calma el sistema nervioso
Suelta tensiones emocionales
Cómo hacerla:
Colócate en cuatro apoyos (manos y rodillas).
Camina las manos hacia adelante mientras bajas el pecho hacia el suelo y elevas las caderas, manteniendo la espalda recta.
Apoya la frente o el mentón, y respira profundamente por varias respiraciones.
Setu Bandhasana (Postura del puente)
Una asana restaurativa y energizante que fortalece y abre el pecho.
Beneficios:
Estimula el corazón y la tiroides
Calma la mente y reduce el estrés
Mejora la circulación
Cómo hacerla:
Recuéstate boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo, al ancho de las caderas.
Al inhalar, levanta la pelvis hacia arriba y entrelaza las manos bajo la espalda.
Abre el pecho y mantén la postura de 5 a 10 respiraciones.
Matsyasana (Postura del pez)
Una postura que expande la caja torácica y libera emociones reprimidas.
Beneficios:
Estira el pecho, el cuello y los hombros
Estimula el chakra del corazón y la garganta
Favorece la expresión emocional y la apertura espiritual
Cómo hacerla:
Acuéstate boca arriba con las piernas estiradas.
Apoya los antebrazos en el suelo y eleva el pecho mientras dejas caer la cabeza hacia atrás.
Mantén la postura suavemente con respiraciones conscientes.
Garudasana (Postura del águila – versión de brazos)
Aunque no es una apertura del pecho tradicional, esta postura trabaja la liberación emocional a través de los hombros y la conexión interna.
Beneficios:
Estira la parte superior de la espalda
Mejora la concentración y la autoobservación
Ayuda a soltar cargas emocionales
Cómo hacerla:
Sentado o de pie, cruza los brazos delante del pecho y entrelaza los antebrazos (mano derecha sobre izquierda o viceversa).
Junta las palmas y eleva los codos a la altura de los hombros.
Siente el estiramiento entre los omóplatos.
Consejos para la práctica
Realiza las posturas con una actitud amorosa y sin forzar el cuerpo.
Acompaña las asanas con respiraciones profundas y conscientes.
Puedes visualizar luz verde expandiéndose desde tu pecho al inhalar.
Repite afirmaciones como “Soy amor”, “Me abro a dar y recibir”, “Estoy en paz con mi pasado”.
Cierra la práctica con una meditación o el canto del mantra Yam.
El yoga no solo fortalece el cuerpo físico, también actúa sobre nuestra energía sutil. Al practicar asanas enfocadas en el chakra del corazón, estamos creando espacio para liberar viejas heridas, nutrir el amor propio y abrirnos a la conexión con los demás desde un lugar de autenticidad y compasión.
Equilibrar Anahata es cultivar un corazón abierto, no solo hacia fuera, sino también hacia nosotros mismos. Y en ese proceso, florece la verdadera sanación interior.